El forjador de la Filosofía Bioprogresiva es el Dr. Robert Murray Ricketts, graduado en 1945 en la Universidad de Indiana, hizo estudios en la especialidad en la Universidad de Illinois egresando con el grado académico de Máster en Ortodoncia en 1948, fueron sus profesores los Drs. Brodie y Downs. Desde su inicio en la especialidad se fue caracterizando en la habilidad por la investigación.
El estudio diagnóstico se caracteriza por el uso de la telerradiografía como una herramienta visual de la planificación terapéutica. Ricketts incorpora a los registros diagnósticos habituales un análisis cefalométrico minucioso y descriptivo de las estructuras craneofaciales, un método sencillo de predicción del crecimiento facial y un sistema de superposiciones anatómicas. La finalidad de estos procedimientos es evaluar de antemano los cambios esqueléticos y dentarios que se producirán por el crecimiento natural para, así, poder diferenciarlos de aquellos que necesitaremos alcanzar de manera terapéutica. Estos instrumentos permiten visualizar y cuantificar los objetivos específicos del plan de tratamiento indicado para cada paciente y, gracias a ello, seleccionar con precisión la aparatología más eficiente que proporcione los resultados biomecánicos previstos.