En Odontología con el término «oclusión» nos referimos a la relación de los dientes maxilares y mandibulares que se encuentran en contacto funcional durante los movimientos de la mandíbula.
Parece estar fuera de toda duda que una mala oclusión determinará una inestabilidad ortopédica en el aparato masticatorio que en algunos casos puede dar lugar a la aparición de signos y síntomas de patología funcional.
La mayoría de las especialidades consideran la oclusión una guía metodológica, pero para otras se convierte en un dogma.
El día de hoy analizaremos cuales son esos aspectos de la oclusión que debe rescatar todo ortodoncista para devolver las guías fisiológicas que permitirán la estabilidad del cada caso clínico
Una de las guías que se estudiaran el día de hoy es la guía retrusiva – protusiva que se da a nivel premolar, de gran importancia para logran la correcta interdigitación y una relación de clase I estable.La cefalometría nos permite elaborar un plan de tratamiento más preciso. No debemos conformarnos con solo observar clínicamente a un paciente y sacar una conclusión. Es nuestro deber constatar los valores reales que el paciente presenta. Es posible encontrar pacientes en valores límites y cualquier acto operatorio pudiera empeorar el caso, de allí la importancia de este análisis. El análisis de Ricketts forma parte de nuestro arsenal para el correcto tratamiento de los pacientes.