El protocolo de tratamiento para las maloclusiones de clase II ángulo bajo es clasificada como un tipo de maloclusión donde el crecimiento vertical de la maxila es insuficiente. Debido a esto, la dimensión vertical en el área molar es insuficiente resultando una desarmonía en relación con el crecimiento vertical de la mandíbula. Así no hay mayor problema con el diámetro anteroposterior de la maxila y hay una característica de inclinación del plano oclusal en el área molar. Con el empinamiento del plano oclusal en la parte posterior, la mandíbula no puede adaptarse anteriormente, por el contrario, se adapta posteriormente debido a la interferencia oclusal en el área molar.La cefalometría nos permite elaborar un plan de tratamiento más preciso. No debemos conformarnos con solo observar clínicamente a un paciente y sacar una conclusión. Es nuestro deber constatar los valores reales que el paciente presenta. Es posible encontrar pacientes en valores límites y cualquier acto operatorio pudiera empeorar el caso, de allí la importancia de este análisis. El análisis de Ricketts forma parte de nuestro arsenal para el correcto tratamiento de los pacientes.